Amor

Estamos tan acostumbrados a las “caricaturas” del amor, que solemos contentarnos con un nivel inferior de lo que realmente es.

Porque – convengamos – ¡hay tanto por lo cual desanimarse! ¡Tantos motivos por los cuales perdernos en la indiferencia! Tantas razones (aparentes algunas, la mayoría reales) que nos quieren “torcer el brazo” y detenernos. ¡Pero el amor lo supera todo! ¡El amor es la respuesta!

Quienes anhelamos ver cambios profundos y radicales que beneficien a toda la humanidad – sueño y pretensión altos, soy consciente de ello – debemos conocer y practicar un amor diferente. Si anhelamos afectar positivamente a todas las áreas de la sociedad, si queremos provocar y conducir hechos que generen cambios permanentes, si deseamos tocar las conciencias y conmover las mentes y los corazones de nuestra generación, si – en definitiva – perseguimos el objetivo de echar los cimientos para la construcción de un nuevo mundo, es necesario comenzar por el principio, revisar nuestras propias bases, elegir nuestra bandera y dedicar deliberadamente nuestras vidas a esta misión.

“¡Un momento!” – podrá decir alguien – “¿Revolución? ¿Cambio? ¿Nueva humanidad? Todo suena muy bonito, pero… ¿acaso no es una utopía? ¿No es el germen de los fundamentalismos? Si apenas puedo con mi propia vida, ¿qué es esto de sumarnos a una ilusoria revolución del amor?”

Lo entiendo. Comprendo el punto. Respeto la divergencia de opinión. Pero no puedo ser indiferente ni aceptar las excusas del egoísmo cuando se disfraza de un seudo amor propio con ribetes de autocompasión.

El cantante puertorriqueño Vico C se pregunta en una de sus canciones: “¿Dónde está la gente que quería paz? / ¿Dónde esta la gente que quería amor? / ¿Dónde están los que querían escuchar / Un mensaje para quitar el dolor?”*

El amor sobre el que escribo (favor de leer 1 Corintios 13, en el Nuevo Testamento) no consiste en abandonar nuestra vida y practicar cierto tipo de auto flagelación emocional. ¡Todo lo contrario! Es amarse a uno mismo con tal amor que se torna imposible permanecer inerte al darnos cuenta de que otros seres humanos se destruyen entre sí, que hay quienes esclavizan a otros para satisfacer sus intereses mezquinos, que el hombre y la mujer han venido a ser números en las estadísticas comerciales, que miles se mueren de hambre y sed, que el planeta Tierra sufre por la desidia de todos nosotros, que la corrupción ultraja el presente y embarga el futuro de millones de personas. Y así podríamos seguir, y seguir, y seguir.

Mi objetivo es despertar conciencias. Porque el egoísmo es el cáncer, y el amor es el antídoto.

Desde mi cristianismo, no puedo menos que conmoverme con las palabras de Jesucristo: "Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes. El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos". Juan 15.12-13 (DHH).

Quiero ser un fundamentalista del amor. Anhelo vivir bajo el imperio de la fraternidad. Sueño con abolir las cadenas del egoísmo. Así lo entendieron Mahatma Gandhi, Martin Luther King, la Madre Teresa de Calcuta. Así lo entienden miles de personas – y su número va en aumento – que día a día prefieren ir más allá de las palabras y demostrar, con hechos concretos, su amor por el prójimo.

Así lo entendió Jesucristo, quien murió por nosotros en la Cruz y resucitó de entre los muertos.

Por ello, dejemos de buscar motivos externos y vayamos directamente al meollo de la cuestión. Todo se inicia en los aparentemente pequeños actos cotidianos. Todo empieza en nuestro corazón. Todo comienza con una decisión de la voluntad. ¿Qué haremos?

Cristian Franco

2 Comentarios:

  1. Unknown dijo...

    "¿Revolución? ¿Cambio? ¿Nueva humanidad? Todo suena muy bonito, pero… ¿acaso no es una utopía?" . ..Estoy De Acuerdo de que hoy en dia la mayoria de la gente ha perdido la esperanza, podriamos decir, de un "mundo mejor" y que viva en "armonia".
    Muchos diran: "si se puede"; otros diran no, y habra muchas excusas, como lo sabemos (guerras, diferencias sociales bien marcadas, politicas para unos pocos privilegiados, economias, cosas diarias que pasan etc)....todo esto ha creado en la humanidad un Egoismo (como dice),lo cual no permite ver otra forma de vivir hoy en dia.....
    Hasta hace un tiempo pensaba igual, pero comprendi que en esos gestos de bondad diaria (saludar, ayudar a alguien en apuros x ahi, o bien mismo preguntar "Como Estas?"...)se puede llegar a cumplir esa meta para el cambio de la humanidad.
    Pude parecer una utopia como dice pero, en verdad se puede si cada uno pone algo de si.  

  2. Unknown dijo...

    Coincido con vos Migue...
    Es en lo pequeño donde uno puede empezar a marcar una diferencia.
    Sé que a uno muchas veces lo achica ver la cantidad de cosas (y de fondo) que hay que cambiar, y muchas veces uno se siente solo.
    Pero creo que el cambio se debe dar donde uno está, sea cual fuere el lugar que ocupa.
    Sería hipócrita querer "cambiar" a la ciudad de Buenos Aires si en nuestra propia cuadra nuestro testimonio no es el de un creyente, o no damos muestras de amor para con nuestros vecinos.
    Sería hipócrita querer "cambiar" la juventud si nuestros amigos no se enteran de que somos cristianos porque nos da vergüenza decirlo.
    Creo que cada uno tiene un lugar en el cual tiene una responsabilidad. Hagámonos cargo.  


 

Copyright 2006| Blogger Templates by GeckoandFly modified and converted to Blogger Beta by Blogcrowds.
No part of the content or the blog may be reproduced without prior written permission.